AutorAna
RatingDificultadPrincipiante

No está claro el origen del Ajoblanco, aunque sí es verdad que en la provincia de Málaga este es uno de los platos tradicionales de la época estival.  De hecho, cada primer sábado de septiembre se celebra la Fiesta del Ajoblanco en la localidad malagueña de Almáchar. Hoy os ofrezco la receta clásica andaluza, aunque encontraremos otras variantes también en Extremadura.

El ajo blanco es una variante del gazpacho, en este caso no a base de tomate, sino de almendras. Es una receta sencilla cuyos ingredientes son las almendras, aceite de oliva virgen, ajos, pan del día anterior, agua y sal.

El resultado es una deliciosa sopa fría de color blanco y delicado aroma que se sirve principalmente como entrante y que nos proporciona todas las bondades de la almendra. La almendra nos aporta casi 20 gramos de proteínas por cada 100 gramos, siendo una buena fuente de aminoácidos esenciales, fibra,  grasas saludables vitaminas E y B2, así como diversos minerales como el calcio, por lo que hay que incluirla en una dieta saludable.

El ajoblanco se puede servir acompañado de uvas, manzana o melón picado en trocitos pequeños, o virutas de jamón ibérico al gusto, pero siempre muy fría.

Ah, por cierto, una ventaja de este plato es que se conserva muy bien en el frigorífico durante 2 o 3 días, por lo que lo podemos elaborar cantidades de más e irlo consumiendo poco a poco.

Productos4 Personas
Tiempo de preparación10 mins
Ingredientes
1

Ponemos el pan migado en un bol y lo humedecemos con agua para que sea más sencillo de batir.

2

En un vaso de batidora introducimos el pan y las almendras naturales, a las que habremos previamente quitado la piel (para pelarlas fácilmente las meteremos en un recipiente con agua caliente 15 minutos y la piel saldrá sola).

3

A continuación añadimos un diente de ajo grande o dos medianos sin la raíz.
Añadimos el aceite de oliva y la sal.

4

Añadimos un poco de agua, unos 200 cc y la vamos echando poco a poco de manera que alcancemos la consistencia deseada. La textura ideal del Ajoblanco es densa pero líquida, similar a la del salmorejo, por ello vamos probándolo a medida que lo vayamos batiendo, y rectificando el agua necesaria.

5

Comenzamos a batir. Al final del proceso deberíamos obtener una crema consistente fina y sin grumos.
Volcamos en un recipiente hermético y la guardamos en el frigorífico. Dejamos reposar hasta que se enfríe ya que es un plato que se sirve frío.
Recomendamos que uséis una batidora potente porque el resultado es mejor, pero si no disponéis de ella y usáis una batidora de mano, os aconsejo que la probéis antes de servir, ya que es posible que requiera volverla a batir.

Sugerencia: el ajoblanco normalmente no lleva vinagre, pero un toque de vinagre balsámico le va de maravilla.

Ingredientes

Ingredientes

Instrucciones

1

Ponemos el pan migado en un bol y lo humedecemos con agua para que sea más sencillo de batir.

2

En un vaso de batidora introducimos el pan y las almendras naturales, a las que habremos previamente quitado la piel (para pelarlas fácilmente las meteremos en un recipiente con agua caliente 15 minutos y la piel saldrá sola).

3

A continuación añadimos un diente de ajo grande o dos medianos sin la raíz.
Añadimos el aceite de oliva y la sal.

4

Añadimos un poco de agua, unos 200 cc y la vamos echando poco a poco de manera que alcancemos la consistencia deseada. La textura ideal del Ajoblanco es densa pero líquida, similar a la del salmorejo, por ello vamos probándolo a medida que lo vayamos batiendo, y rectificando el agua necesaria.

5

Comenzamos a batir. Al final del proceso deberíamos obtener una crema consistente fina y sin grumos.
Volcamos en un recipiente hermético y la guardamos en el frigorífico. Dejamos reposar hasta que se enfríe ya que es un plato que se sirve frío.
Recomendamos que uséis una batidora potente porque el resultado es mejor, pero si no disponéis de ella y usáis una batidora de mano, os aconsejo que la probéis antes de servir, ya que es posible que requiera volverla a batir.

Sugerencia: el ajoblanco normalmente no lleva vinagre, pero un toque de vinagre balsámico le va de maravilla.

Ajoblanco Malagueño