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Estas croquetas siempre salen bien y os garantizo que cuando las hayáis probado, no querréis comprar nunca más una croqueta ultracongelada.

Productos6 Servings
Tiempo de preparación15 minsTiempo de cocción20 minsTiempo Total35 mins
Ingredientes
1

Echamos el aceite de oliva en una sartén antiadherente y calentamos a fuego medio.
Añadimos la cebolla picada y rehogamos unos 7/8 minutos hasta que la cebolla esté dorada.

2

Añadimos el pollo y rehogamos otros 5 minutos.

3

Añadimos el garbanzo previamente molido (podéis simplemente aplastarlo con un tenedor) y seguimos removiendo.

4

Por ultimo añadimos poco a poco la harina del garbanzo. Es necesario ir poco a poco y conseguir que la harina quede impregnada por el aceite creando una masa compacta con los demás ingredientes. Si la harina no se quema, sabrá a harina cruda.

5

Añadimos poco a poco la leche junto con la nuez moscada y la sal. Removeremos con un cucharón hasta que la masa se despegue sola de la sartén, esto nos indicará que la consistencia es la adecuada. Aconsejo probar la masa y si no está lo suficientemente cremosa volver a añadir un poco de leche.

6

Por último vertemos en un bol de cristal y dejamos enfriar.

7

Cuando la masa esté fría se pueden enrollar las croquetas, pasando primero por el huevo, y segundo por el pan rallado. Ya estarían listas para freír o para congelarlas e irlas sacando a demanda.
Nota: al freír el aceite ha de estar siempre muy caliente, especialmente si las croquetas estuviesen congeladas para evitar que estas se abran.

Ingredientes

Ingredientes

Instrucciones

1

Echamos el aceite de oliva en una sartén antiadherente y calentamos a fuego medio.
Añadimos la cebolla picada y rehogamos unos 7/8 minutos hasta que la cebolla esté dorada.

2

Añadimos el pollo y rehogamos otros 5 minutos.

3

Añadimos el garbanzo previamente molido (podéis simplemente aplastarlo con un tenedor) y seguimos removiendo.

4

Por ultimo añadimos poco a poco la harina del garbanzo. Es necesario ir poco a poco y conseguir que la harina quede impregnada por el aceite creando una masa compacta con los demás ingredientes. Si la harina no se quema, sabrá a harina cruda.

5

Añadimos poco a poco la leche junto con la nuez moscada y la sal. Removeremos con un cucharón hasta que la masa se despegue sola de la sartén, esto nos indicará que la consistencia es la adecuada. Aconsejo probar la masa y si no está lo suficientemente cremosa volver a añadir un poco de leche.

6

Por último vertemos en un bol de cristal y dejamos enfriar.

7

Cuando la masa esté fría se pueden enrollar las croquetas, pasando primero por el huevo, y segundo por el pan rallado. Ya estarían listas para freír o para congelarlas e irlas sacando a demanda.
Nota: al freír el aceite ha de estar siempre muy caliente, especialmente si las croquetas estuviesen congeladas para evitar que estas se abran.

Croquetas caseras de pollo